Al Día 05/06/2020

Abuso policial: Espinosa estaba vivo cuando intentaron hacerlo desaparecer



El trabajador rural de Tucumán fue asesinado por la policía el pasado 15 de mayo. Tras el homicidio, los oficiales comenzaron a manipular el cuerpo para luego hacerlo desaparecer, mientras aún estaba con vida.


|Por redacción Pura Verdad|

Acorde a la información conocida hasta el momento, según la fiscal que entiende la causa, Mónica García de Targa, Luis Espinoza no falleció en el acto. El peón rural habría estado con vida cuando los policías comenzaron a maniatarlo antes de intentar hacer desaparecer el cuerpo.

Por esto, la fiscal solicitó prisión preventiva por un año, a 10 de los 11 detenidos. Esta decisión, está en manos del juez Mario Velázquez. Los imputados, están acusados de privación ilegítima de la libertad seguida de muerte y desaparición forzada de persona.

Por el homicidio, están detenidos e imputados el subcomisario Rubén Montenegro, el sargento primero René Ardiles, el sargento Víctor Salinas, el oficial auxiliar José Morales, la cabo y dueña de la camioneta usada en el operativo, Miriam González, los cabos José Paz y Claudio Zelaya, y el agente Gerardo González Rojas, todos de la comisaría de Monteagudo. También quedó detenido y acusado otro policía de apellido Romano y un civil apodado “Villa”, por Héctor Villavicencio, que prestaba colaboración sin armas.

Según las pericias realizadas en la bala que terminó con la vida del hombre de 31 años y padre de seis hijos, el arma reglamentaria, una pistola Jericho 9mm, pertenecería al oficial auxiliar José Morales.

Según la investigación realizada hasta el momento, Luis Espinosa intentó auxiliar a su hermano Juan Antonio, mientras era golpeado por la policía.

Acorde a la hipótesis que sostiene la fiscal, tras el incidente, los policías que habrían actuado de civil y sin la identificación correspondiente retuvieron a Juan y arrastraron hasta un monte cercano el cuerpo de Espinoza, que presentaba escoriaciones en el estómago.

Según García de Targa, "Lo hicieron sin saber si se encontraba con vida, privándolo de recibir asistencia médica". Esto, representa un agravante para los detenidos. Posteriormente intentaron hacer desaparecer el cuerpo del hombre de 31 años.

En la acusación formal también surge un agravante, ya que cuando parientes de la víctima se presentaron en la comisaría de Monteagudo para averiguar el paradero del peón rural asesinado, el sargento Víctor Salinas y Miriam González, se negaron a tomar la denuncia, aduciendo que debían transcurrir 72 horas de la desaparición. Estas dos personas, habían sido parte de la desaparición.

En el allanamiento realizado en la comisaría de Monteagudo, se hallaron cables similares a los usados para atar a Espinoza antes de arrojar su cuerpo por un acantilado sobre la frontera con Catamarca.

Mirá también

Argentina también tiene su propio homicidio por abuso policial







Enviar Comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores.




 Sin Comentarios