Al Día 28/06/2020

Como el lobo disfrazado de cordero



Lo de este fin de semana nos marca que queda mucho camino por recorrer. No es una cuestión de lugares, mástiles, banderitas, tuits, posteos de Facebook o banderolas; es una cuestión de dejar vivir, de respetar.


| Por Demián Díaz | 

Citando la frase bíblica se dice "lobos con piel de cordero" a las personas que, debajo de una apariencia, en verdad ocultan otras intenciones.

Y relaciono esto con el insólito episodio que sucedió este sábado por la tarde -y se repitió el domingo- en el Parque Sarmiento, cuando dos hombres intentaron sacar la bandera LGTBQ+ que estaba elevada en el mastil de ingreso a la avenida del Dante.

Como sabemos, la insignia fue izada este viernes por el propio intendente Martín Llaryora en el marco del Día del Orgullo LGTB expresando su apoyo a la comunidad y colocando una placa alegórica en el acto.

Durante el fin de semana los "autoconvocados" fueron a sacar la bandera diversa vestidos con ropa militar y se identificaron como ex combatientes de Malvinas.

"Vengo en nombre de mi familia, de mis hijos y de mis nietos a restituir la bandera nacional argentina porque constitucionalmente corresponde que en los mástiles públicos debe flamear"; "esa bandera es incompatible con cualquier banderola o bandera que no esté reconocida por el Estado Nacional", fueron algunos de los argumentos.

Luego de idas, venidas y tironeos: la policía intervino y la bandera multicolor fue puesta en el mástil para que flamee nuevamente.

La calma no duró demasiado ya que el domingo los "veteranos y defensores de la patria"  volvieron y rompieron la placa que había instalado la Municipalidad y se enfrentaron a un nutrido grupo LGBTQ+ que se acercó al lugar advertidos del movimiento vía redes sociales.

Ahora bien..... hasta aquí una suerte de crónica de los hechos. Me toca respirar y pensar: ¿a estas personas realmente les preocupa la bandera nacional o les aterra que la bandera LGBTQ+ flamee  en el día/semana/mes del orgullo gay?

La piel de cordero esconde el lobo y la molestia, ¿tiene que ver con 'toparse' con una bandera que representa la diversidad sexual que a ellos le da urticaria?

Pienso y me digo a mí mismo: estamos en Córdoba, ¿qué esperabas? ¿Qué aplaudan?

Hago una pausa porque quizás este hecho nos ayude aún más a reflexionar sobre la importancia de manifestarnos y ser orgullosos como comunidad diversa. Porque muchos pensábamos que con el matrimonio igualitario todo sería más fácil y que las viejas y nuevas generaciones cambiarían el chip... pero NO!!

Lo de este fin de semana nos marca la pauta que no es así y que queda mucho camino por recorrer. Y no es una cuestión de lugares, mástiles, banderitas, tuits, posteos de Facebook o banderolas; es una cuestión de dejar vivir, de respetar. Somos humanos, podemos debatir y también reflexionar.

Fueron dos días raros y tristes para nuestra comunidad y no hablo de la LGBTQ+, me refiero a la cordobesa.







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