Al Día 30/07/2020

La Reforma de Alberto que tiene letra de Cristina



El Presidente lanzó la medida que apunta a limar Comodoro Py y ampliar la cantidad de miembros de la Corte. Todo, bajo la atenta mirada de la vicepresidenta y con Cambiemos jugando a la unidad.


| Por Gabriel Silva |

“Hay que superar la crisis de credibilidad”. Con esta frase, el presidente Alberto Fernández anunció ayer la reforma judicial de la que tanto se habló en los últimos días. La reforma que tiene la firma del albertismo, pero la letra chica de Cristina.

La vicepresidenta, pese al faltazo de ayer, es omnipresente en todo lo que concierne a la agenda judicial, por lo que siguió de cerca el proyecto que se elaboró en el círculo rojo de Alberto y que lleva el pulgar arriba de ella. Nada de lo que tenga que ver con la Justicia, se hace en el Gobierno nacional sin el OK de Cristina.

El gobierno bicéfalo juega su partido más importante cuando se trata de reforma judicial. De crear el fuero federal penal, de limar el poder del siempre poderoso Comodoro Py y de analizar, casi como bonus track, la posibilidad concreta de ampliar la cantidad de jueces de la Corte Suprema.

Todo eso se juega en la reforma que se anunció ayer y que marcará la segunda parte del año político. En los hechos, el final del primer semestre de este 2020 de pandemia y cuarentena, lo marca la discusión por la reforma judicial. Aunque los muertos y contagios por coronavirus sigan, el Gobierno nacional tiene la necesidad imperiosa de correr hacia adelante.

Entonces, sin soluciones en lo económico que adelanten buenas noticias en la negociación con los bonistas, en Casa Rosada entienden que llegó la hora de un revival del “vamos por todo”. Es ahora; con mayoría en el Senado, con los primeros meses de un año que tiene más preocupaciones por lo sanitario y lo económico que por lo judicial y sin el desgaste que dejará la nueva normalidad postpandemia.

Y es ahora, por el recuerdo fresco de los papelones de la Justicia en tiempos de Macri.

La oposición, a propósito de esto, empezó a dejar de lado las miradas de reojo y las une más el espanto que el feeling. Atrás quieren dejar las causas de espionaje y las críticas a aquellos que, por necesidad, buscan calor nacional como Rodríguez Larreta.

El gobierno sabe que esa unidad tiene vencimiento y jugará a la crisis de Cambiemos. Más aún con el retorno de Carrió que va por su versión Last Dance y quiere dar su último baile cuando se habla de Justicia. Por más que enfrente le pongan como garantía la cabeza de Lorenzetti, el integrante de la Corte que es el único enemigo en común que tiene con Cristina.

La presencia de Beraldi, el abogado de la vicepresidenta, en la comisión de seguimiento -algo así como los nuevos infectólogos- es otro de los ruidos. Es otro de los argumentos para una oposición a la que, como suele cantar Sabina, le sobran motivos.

Escucha el Momento Silva completo en nuestro Spotify










Enviar Comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores.




 Sin Comentarios