Alberto Fernández volvió a Casa Rosada y confirma que no viaja a México
El Presidente arribó alrededor de las 11 a su despacho y se reunió con el jefe de Gabinete, Juan Manzur. Por recomendación médica no visitará a Andrés Manuel López Obrador.
Alberto Fernández volvió a Casa Rosada y confirma que no viaja a México
Alberto Fernández retomó su agenda luego de la gira por Francia y su participación en el G20, donde sufrió una "gastritis erosiva con sangrado" que lo obligó a guardar reposo a su regreso a Buenos Aires.

El Presidente, que vio el partido de la Selección ante Arabia Saudita en la Quinta de Olivos, arribó alrededor de las 11 a Casa Rosada, luego de un fin de semana largo en el que siguió las recomendaciones de los médicos que le aconsejaron descansar y "retomar en forma paulatina sus actividades laborales”. Con esa misma premisa, decidió no viajar a México este jueves, tal como había arreglado con su par Andrés Manuel López Obrador.

Lo primero que hizo este martes Fernández al llegar a su despacho fue reunirse con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, quien se quedó al frente de la gestión durante su viaje por Francia e Indonesia.

"Por ahora no tiene agenda prevista", adelantaron fuentes oficiales ya avanzada la mañana. El mandatario optó por no trazar recorridas y se recluyó en su despacho, rodeado por dos dirigentes de su círculo más cercano, el secretario general de Presidencia, Julio Vitobello, y la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti.

Luego, por la tarde, por el despacho presidencial pasó el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández.

El dictamen de la Unidad Médica Presidencial, que le pidió a Fernández retomar “de forma paulatina” la actividad llegó tras los estudios que se realizó el sábado en el Sanatorio Otamendi, un día después de haber vuelto a la Argentina al cabo de una gira por Bali en la que estuvo seis horas internado en el Sanglah Hospital.

Allí había sido trasladado luego de sufrir un "vahído" en plena cumbre del G20. El diagnóstico en esa ocasión fue una "gastritis erosiva con signos de sangrado" y se le sugirió que cancelara su agenda, algo que se analizó seriamente. "Nos pegamos un susto bárbaro", admitieron desde la comitiva.

Sin embargo, ante la necesidad económica que afronta la Argentina, el jefe de Estado canceló buena parte de su itinerario pero optó por mantener dos reuniones clave que había trazado en Bali: la bilateral con el chino Xi Jinping, en la que se destrabó el swap por 5 mil millones de dólares, y una reunión con la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva.

En la endoscopía realizada el sábado, según el parte firmado por el doctor Federico Saavedra, jefe de la UMP, "no se encontraron lesiones con sangrado activo", aunque la recomendación fue que mantenga "reposo".

Por esa razón, el Presidente definió que este miércoles no viajará rumbo a México, donde había sido invitado por Andrés Manuel López Obrador para participar de la cumbre de la Alianza del Pacífico.

Durante el fin de semana, el canciller Santiago Cafiero le adelantó a su par mexicano, Marcelo Ebrard, que el Presidente seguiría la recomendación médica. "Si el médico lo autoriza, va", le dijo. Aunque todo indicaba que no sería así, algo que se terminó de confirmar este martes.

Sin embargo, en Balcarce 50 remarcaron que el Presidente "se encuentra muy bien de salud" y que "los estudios" dieron muy bien. Y precisaron que la suspensión del viaje del Presidente tiene que ver con que "no se hace la cumbre".

Parece que se juntaron dos motivos concretos de peso. Es que el propio López Obrador contó en su habitual conferencia de prensa matutina que “se suspendió la reunión porque (el Congreso de Perú) no le permitió al presidente de Perú (Pedro Castillo) asistir y a él le corresponde la presidencia (del organismo)".

“No van estar el presidente electo (de Brasil) Lula da Silva, ni el presidente de Argentina Alberto Fernández, pero esta es la casa de los dos, somos muy buenos amigos, y más adelante, seguramente, van a visitarnos”, completó. Lo que no dijo el presidente mexicano es que la cumbre trascendía esa cita y había sido planificada a principios de mes, tras las elecciones en Brasil, con el objetivo de acordar una estrategia común para fortalecer la integración económica de los tres países ante la salida de Jair Bolsonaro y la asunción de Lula.

La ausencia de Castillo, en consecuencia, no justifica la cancelación del viaje de Fernández 

Zanjado este tema, Fernández focalizó la agenda del Gobierno en la definición junto al ministro de Economía, Sergio Massa, de un bono de fin de año para trabajadores formales, como forma de paliar la inflación y ante el reclamo que desestimó por parte de la vicepresidenta Cristina Kirchner para otorgar una suma fija universal. El Presidente prometió que lo anunciaría a su vuelta de la gira, para descomprimir tensiones.


Fuente: clarín


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