Caída del 19% en venta de combustible y 120 estaciones en riesgo de cierre
Las estaciones de servicio no logran recuperar los valores pre pandemia. En Córdoba más de la mitad trabajan a pérdida y el 20 % de las estaciones ya no pueden aguantar la situación.

| Por Jonatan Kloner |

Desde la Confederación de entidades del comercio de hidrocarburos y Afines (Cecha) y la Fecac (Federación de expendedores de combustibles) dieron a conocer los números del sector durante el mes de agosto, fecha para la que esperaban haber igualado las estadísticas pre pandemia, pero no fue así.

“Los últimos tres meses hemos tenido una caída sostenida del 25% y nos preguntamos si esa va a ser la nueva normalidad”, disparó el titular de ambas entidades, Gabriel Bonoroni en Hora de Noticias por Kuarteto.com Radio 91.3. Abril fue la caída más brusca, pero mayo recuperó, la expectativa era que siga ese camino en los meses siguientes, pero no sucedió: “Se mantuvo todo junio, julio y agosto en una caída promedio del 25%”, agregó el ejecutivo sobre lo que pasa a nivel nacional.

En Córdoba la caída estuvo por debajo del nivel nacional, “fue de un 19% en promedio. En las naftas fue de un 35% y en el diésel un 8,2%. Lo que podemos ver es que Córdoba es productiva, el dieisel se utiliza mucho para el campo y el transporte por eso la caída fue menor”, agregó Bornoroni en el aire de la 91.3 fm.

El impacto más fuerte lo sienten las estaciones de servicio que comienzan a peligrar, ya que son Pymes. “En Córdoba tenemos 614 estaciones, de las cuales el 20% (120 estaciones) están con problemas graves de solvencia y otro 65% que son 400 estaciones que están por debajo del punto de equilibrio”, detalló el titular de la Fecac.

Mientras los titulares de las estaciones de servicio comienzan a apelar a los ahorros para poder mantenerlas en funcionamiento, los que están al frente de las 120 en peor situación ya miran como salir de esa. Son más de 9.000 los puestos de trabajo que hay en el sector y casi 2.000 está empleados en las 120 estaciones con riesgo de cerrar.

“La otra realidad es que el estacionero la pelea hasta el último momento. Hay un serio riesgo de que no puedan seguir adelante, pero por ahí cambian de mano. El que no llega más porque quemó los ahorros, pidió todos los créditos que podía, por ahí lo vende y hay un cambio de manos, más que cerrarlas”, finalizó Bornoroni en Hora de Noticias.



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