El FMI trazó un duro panorama y Guzmán le salió al cruce
Para Georgieva, la Argentina enfrenta “dramáticos desafíos” y criticó la situación cambiaria. El ministro le planteó que el principal tema es la situación “sanitaria”.

| Por Germán Negro |

El Gobierno y el Fondo Monetario Internacional vivieron hoy un cruce polémico sobre la gravedad de la crisis económica. Kristalina Georgieva, la titular del organismo trazó un crudo panorama sobre la Argentina, por lo que después le respondió el ministro Martín Guzmán.

″Queremos que el programa con el FMI ayude a restablecer la estabilidad macroeconómica. Vamos a seguir utilizando todas las herramientas que tenemos para acompañar a los sectores más vulnerables y evitar los efectos persistentes de la crisis”, remarcó Guzmán.

Además, el funcionario argentino agregó: “Reafirmamos nuestro compromiso con el principio de que la salud debe ser la prioridad número uno. En Argentina, el Gobierno nacional está liderando la respuesta y seguiremos regulándola en base a toda la información disponible y al conocimiento que continuamos adquiriendo a medida que Covid-19 evoluciona. Se necesitarán políticas productivas que ayuden a la reforma estructural que vendrá con la transformación persistente que conlleva el Covid-19”.

“A nivel global, la capitalización de los bancos de desarrollo multilaterales y regionales será muy importante para ayudar a financiar las políticas que se necesitan para garantizar el crecimiento inclusivo y equilibrado después del Covid-19. Cuando se trata del apoyo internacional a los países que lo necesitan, los problemas de la deuda insostenible deben abordarse oportunamente, debemos evitar caer en el problema de actuar demasiado tarde y hacer poco. En el mundo no se está haciendo lo suficiente”, expresó Guzmán.

Manifestó que “se necesitan más reformas y mejoras en la arquitectura financiera internacional para hacer frente a estos problemas. El FMI, en Argentina, jugó un rol constructivo y positivo que ayudó a un resultado exitoso, por lo que será importante que los acreedores respeten las restricciones de sostenibilidad de la deuda que define el Fondo Monetario”.

Antes, Georgieva había expresado: “Argentina enfrenta muy dramáticos desafíos sin soluciones fáciles, una profunda recesión, las condiciones sociales están empeorando, los desequilibrios económicos están creciendo y también el divorcio entre tipo de cambio oficial y el paralelo (shadow) se está expandiendo”.

“Luego de que la misión regresara, la prioridad más importante es poner en marcha una agenda económica creíble que equilibre el apoyo a la gente en el país y que garantice estabilidad macroeconómica”, afirmó desde Washington.

El FMI es el principal acreedor del Gobierno argentino, luego de activada una línea de crédito stand by en 2018, de la que se desembolsaron unos 44.000 millones de dólares.



Ebano Maderas