El Presidente de las mil caras y un tal Grabois
Más allá del costo político que pagó por la toma del campo en Entre Ríos, Alberto Fernández no piensa –por ahora- en descartar a ningún aliado de la coalición gobernante.

| Por Germán Negro |

Con tres frentes de acción, el Gobierno nacional desplegó una serie de acciones para acomodar el problema que le generó Juan Grabois con la toma del campo de la familia Etchevehere en Entre Ríos. Por un lado, se buscó mostrarlo como un tema familiar, mientras se reclamaba el acatamiento del fallo de la Justicia y se desligaba la responsabilidad política el gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, quien fue acusado por los hermanos como protector de los usurpadores.

Ahora, que superó el nerviosismo de las jornadas de miércoles y jueves, el presidente Alberto Fernández le hizo un guiño a Juan Grabois, en principio para no colocarlo en la otra vereda y sumarse otro problema.

“La idea base de Juan Grabois de buscar tierras fuera de los centros urbanos para que la gente las explote es una idea a tener en cuenta. No es una idea descabellada, es una idea para recuperar la vitalidad del campo. Detrás del planteo de Grabois hay algo para discutir", dijo Fernández.

“Yo puedo entender que el método no es ocupar campos”, agregó, para ratificar que defiende la propiedad privada y acotó que, en el caso de Casa Nueva, “él (por Grabois) estaba recibiendo un campo de alguien que se lo cedía”, aunque parece que se comió un engaño.

El Presidente, que muestra una cara para cada ocasión, terminó por reivindicar a Grabois –tiene el respaldo de Cristina Kirchner-, luego de varios días de fuerte tensión por los episodios de Entre Ríos.

Sin embargo, la actitud del piquetero le generó un costo político e hizo que la oposición pusiera al Gobierno en el centro de la polémica por la toma de tierras y el respeto a la propiedad privada.

No justificó lo que hizo Grabois, pero optó por resaltar la coincidencia que tiene con sus ideas. Alberto es un equilibrista del Frente de Todos que trata de contener porque dice que no sobra nadie, es la idea que en las últimas horas dio vuelta por la Casa Rosada. Hay que ver hasta dónde le alcanza al Presidente ese constante juego pendular.



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