Frigoríficos advierten que la carne continuará aumentando
Desde la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) señalaron que la suba de la hacienda, la caída del consumo y la baja de los subproductos, complican la situación del negocio. 
Frigoríficos advierten que la carne continuará aumentando
| Por redacción Pura Verdad |

La Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) alertó que el sector está sufriendo, debido a varios factores que se están combinando y que atentan contra la sustentabilidad del negocio.

“Suben los precios de las categorías de hacienda que atienden al mercado local, cae el consumo interno por la crisis y bajan los subproductos. Todo esto complica las cuentas en las industrias”, enumeró Daniel Urcía, presidente de Fifra, en la editorial mensual de esta entidad.

Y advirtió que, ante este escenario, será inevitable que la presión sobre los precios del asado, que el Gobierno está intentando de nuevo controlar sin éxito, se incremente.

“La combinación de recomposición de precios de las categorías de consumo que llevarán a una disminución de las ventas y la caída de precios de subproductos (cuero y menudencias), coloca a los mataderos frigoríficos en una situación crítica que llevará seguramente a renegociar los acuerdos comerciales con los matarifes. Por ende, se ratificarán los aumentos que se trasladaran a las carnicerías”, explicó Urcía.

Según el dirigente cordobés, la industria cárnica tiene un alto costo operativo y con los aumentos de costos que hay en la actualidad, como los salariales, de energía y de combustibles, se necesitaría un mayor volumen de faena y producción para mantener competitividad.

Sin embargo, como la oferta de hacienda para faena es menor, baja la productividad de cada planta, y se eleva el costo por unidad. “En un contexto de suba de costos y caída de los subproductos, esto se traduce en una corrección del valor del servicio de faena para no entrar en quebranto, y eso deriva en incrementos en el precio de la carne”, remarcó Urcía.

Pero además recordó que el aumento del precio de la carne no es más que la consecuencia de los problemas macroeconómicos y sectoriales sin resolver que tiene el país, como los impositivos, entre otros.

“En la medida en que la economía argentina siga con un ritmo de inflación del orden del 50 por ciento anual y un mercado de cambios con diferencias del 100 por ciento entre el dólar oficial y el libre, entre otros factores que distorsionan el comercio, los aumentos en los precios de la carne nos son el problema sino su consecuencia”, subrayó Urcía.

De acuerdo con el titular de Fifra, desde junio había un atraso real de por lo menos 20 por ciento en el valor de la hacienda, que comenzó a corregirse en las últimas semanas.

A eso hay que sumar que las cotizaciones de las categorías de invernada, de novillos y vacas se venían recuperando; por ende, los precios del ganado para faena con destino al consumo interno (novillitos y vaquillonas) era solo cuestión de tiempo para que acompañaran la tendencia.

“La suba se dio concomitante con las elecciones, tal vez ayudada por el clima político y la falta de un horizonte que dé tranquilidad a los diferentes operadores del negocio. Ante la incertidumbre económica y en un contexto inflacionario, la población argentina y los operadores de cualquier actividad, curtidos ya todos, buscan asegurarse en la tenencia de bienes. En definitiva, todos sabíamos que se iba a dar la readecuación de precios que era y es inevitable”, continuó Urcía.

“Si desde el Estado no se corrigen aquellos factores que encarecen el precio (inflación, corrección de alícuota de IVA para el servicio de faena, régimen impositivo simplificado para el carnicero, alícuotas racionales de ingresos brutos que no superen uno por ciento), ¿Qué puede llegar a hacer el sector privado?” concluyó.