Una revisión de cientos de estudios analizó qué compuestos de la dieta podrían ayudar a un envejecimiento cerebral saludable. Los investigadores piden cautela.
Investigadores de la Universidad Semmelweis, de Hungría, revisaron la evidencia sobre los polifenoles, unos compuestos naturales de las plantas presentes en las bayas, el té, el cacao, el café y el aceite de oliva virgen extra. El resultado es alentador, pero viene con freno de mano.
El equipo repasó cientos de estudios de laboratorio, en animales, poblacionales y clínicos. El trabajo se publicó en la revista Nutrients y sugiere que los polifenoles pueden favorecer la función de las neuronas gracias a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Entre los compuestos más estudiados aparecen el EGCG del té verde, los pigmentos de las bayas, los flavanoles del cacao y la curcumina de la cúrcuma.
Dieta mediterránea y dieta Mind
La revisión puso el foco en la dieta mediterránea, rica en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, pescado y aceite de oliva.
También miró la dieta Mind, pensada para la salud cerebral. Esta prioriza las verduras de hoja verde y las bayas, y limita la carne roja, la manteca, el queso, los dulces, las frituras y la comida rápida.
Por qué no le funciona igual a todos
Gran parte de los polifenoles no se absorbe directamente. Las bacterias del intestino los transforman en compuestos que pueden influir en la inflamación y en el metabolismo de las células.
Como la microbiota cambia de una persona a otra, los mismos alimentos pueden no tener el mismo efecto en todos. Para los autores, la nutrición personalizada podría aclarar a futuro quiénes se benefician más.
El freno de los expertos
La autora principal, Mónika Fekete, lo resume así: “Los polifenoles no son curas milagrosas”. Aclara además que la atención no debe ponerse en los suplementos, sino en una dieta variada con base vegetal.
Hoy no hay evidencia suficiente para recomendar un alimento o nutriente como estrategia única contra la demencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 55 millones de personas viven con demencia en el mundo.
La demencia es uno de los problemas de salud más importantes asociados al envejecimiento, por lo que se presta cada vez más atención a los factores del estilo de vida, incluida la alimentación, que pueden ayudar a mantener la salud cerebral y reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
Qué sí sugiere la evidencia
Más verduras, frutas y bayas.
Más fibra, pescado y frutos secos.
Menos alimentos ultraprocesados.
El cuidado del cerebro depende de hábitos sostenidos en el tiempo y no de un superalimento.